MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA
El trabajo que
presento, refiere mi reflexión, sobre el primer módulo de la especialidad, es
decir, mi percepción de la aventura de ser maestro, para lo cual, narro lo
siguiente:
Durante mi niñez y
adolescencia, al convivir con mi tía materna, quien se dedicaba e ejercer la
docencia en el nivel de primaria, me percataba de su dedicación en ésta noble
labor, posteriormente mi madre se inclinó por estudiar la misma profesión,
-actualmente es maestra jubilada-, no obstante, era igual de dedicada que mi tía, ésta situación llamó mi atención,
porque observaba cómo realizaban su trabajo. Sin embargo, decidí estudiar una
carrera distinta, ya que, me convenció más el campo de estudio y de trabajo de
ser Contador Público.
Ésta carrera, la
cursé en la Universidad Veracruzana, cuya extensión es la Facultad de
Contaduría, ubicada en Nogales,
Veracruz. Durante la carrera realicé mis prácticas en un despacho contable, al
culminarla, busqué incorporarme al trabajo productivo para poder generar mis
propios ingresos, años más tarde, tuve la oportunidad de presentar exámenes en
las oficinas de la SEV (Secretaría de Educación de Veracruz), para concursar en
la obtención de una plaza para docente, días después me avisaron que había sido
aceptada y que el lugar de trabajo que me habían asignado era el
Telebachillerato “Potrerillo”, ubicado en el municipio de Ixtaczoquitlán,
Veracruz, inicié con ésta gran labor docente en el año 2007.
Considero que ser
profesor es una experiencia invaluable, que te hace experimentar momentos de
gran satisfacción, durante el diario interactuar con los jóvenes estudiantes,
porque sé que de alguna manera contribuyo en su acervo cultural; es un reto
enorme impartir conocimientos a
estudiantes y que los capten y asimilen, logrando en cierta medida las
competencias educativas que marca el programa para que ellos las apliquen en su
vida cotidiana, pero sobre todo a aquellos con capacidades especiales, porque
no estoy calificada como especialista en dichas situaciones, sin embargo, mi
ánimo no decae, y busco la forma de motivar e instruir a éstos chicos; lo cual,
significa compromiso y actualización diarios en la educación media superior,
para lograr ser mejor cada día, aprendiendo de las experiencias propias y las
de otros compañeros de trabajo, me siento satisfecha cuando se logra que el
alumno se entusiasme e interese por continuar sus estudios universitarios a
pesar de su estatus económico o social, en casos contrarios, me siento
maniatada por no poder hacer algo más por ellos. Reconozco que en un principio
me sentía insegura al estar frente al grupo, pero, poco a poco adquirí
confianza, ya que recibí el apoyo incondicional del coordinador del centro en
cuanto a sugerencias y observaciones al exponer cada clase,
Por lo anterior, me doy cuenta de que el trabajo que realizo
como docente me gusta y me llena de satisfacción, a pesar de los tropiezos que he
tenido, los cuales, traduzco en experiencias que me forjan a ser mejor, y sé
que necesito seguir la pauta que me permita lograr mis expectativas de ser una
profesionista competente, y que se verán reflejadas en mi quehacer docente con
los jóvenes educandos, quienes confían en cada uno de nosotros.